La finalidad educativa del Instituto Nacional es formar buenos ciudadanos. Esto conlleva educar para la vida, es decir: educar para el saber, para el amor, para el trabajo, educar hombres amantes del derecho y la verdad. Significa asumir a la persona en desarrollo como ser perfectible, dialogante y solidaria. Educar es promover una formación integral para la internalización y ejercicio pleno de los derechos y deberes de la ciudadanía que dan arraigo y sentido de pertenencia a un pueblo, a una cultura y a una geografía. Por ende, esta finalidad educativa, implica promover una adhesión a los valores patrios del ser nacional en virtud de los cuales nos reconocemos como pueblo y nación, con una identidad que nos congrega unitariamente bajo símbolos e instituciones comunes. Sin embargo, la formación del ciudadano no puede quedar circunscrita a la sola adhesión de las aspiraciones nacionales; sino que además requiere que éste se haga partícipe de las aspiraciones sociales de toda la humanidad.
